
Un refugio en medio del desastre
En abril de 1940, un devastador incendio arrasó 22 manzanas de la ciudad de Colón, dejando a cientos de familias sin hogar. En respuesta a esta tragedia, la Cruz Roja Americana, en colaboración con el Ejército y la Marina de los Estados Unidos, proporcionó toldos o tiendas de campaña que sirvieron como refugio temporal para los damnificados.
Además de los albergues, estas instituciones suministraron alimentos, agua potable, baños portátiles, catres, sábanas y colchas, garantizando condiciones mínimas de dignidad y acceso a atención médica para los afectados.
Una ciudad bajo lonas durante tres años
Los refugios improvisados, instalados a lo largo del Paseo Juan Demóstenes Arosemena, se convirtieron en el hogar de muchas familias durante aproximadamente tres años. Durante ese tiempo, se llevaron a cabo labores de limpieza y remoción de escombros en los terrenos donde antes se levantaban edificaciones, en su mayoría de madera, que fueron consumidas por el fuego.
En un intento por regular el uso del espacio público, el alcalde de la época propuso el cobro de una tasa por ocupación de servidumbre municipal. Esta medida provocó el rechazo inmediato de la ciudadanía, quienes apelaron al Ayuntamiento Provincial —hoy Concejo Provincial de Coordinación—. Tras evaluar la difícil situación económica y la falta de empleo entre los damnificados, la propuesta fue finalmente anulada.
El inicio de una nueva Colón
Pese a la tragedia, la ciudad de Colón no tardó en ponerse de pie. Con la intervención de agentes de bienes raíces y autoridades locales, se dio paso a un proceso de reconstrucción que marcó el comienzo de la primera renovación urbana de la ciudad. Se levantaron nuevos edificios con estilos arquitectónicos modernos, se restauraron parques y plazas, y se redefinió el paisaje urbano, dando paso a una imagen revitalizada y con fuerte atractivo turístico.
De las cenizas, un nuevo comienzo
El espíritu resiliente de la ciudad quedó inmortalizado en el lema del escudo de la provincia de Colón:
“Y de las cenizas surgió mejor”
Referencia bibliográfica:
- El Libro de Oro de Colón, J.P. Villani Alandete y Ángel Ramos, Imprenta La Academia, 1944
- Los Orígenes de la Ciudad de Colón, Ecuador Tejeira Davis, Fundación Canto Rodado, Imprenta Universidad de Panamá
- El Colón de Ayer 1926–1950, Max Salabarría Patiño, Imprenta Bárcenas, 1994
Fotografía: J. Mardis
Luis J. Ceballos M.
Investigador historiográfico
Septiembre, 2025

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