
El Antiguo Cuartel Central del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Colón, conocido como «Comandante Maximino Walker», funcionó entre las calles 7 y Avenida Central, en pleno corazón de la ciudad. Este edificio emblemático fue símbolo de orden, disciplina y servicio público durante buena parte del siglo XX.
Se estima que su construcción se llevó a cabo entre 1920 y 1922, durante el tercer período presidencial del Dr. Belisario Porras, una figura clave en el desarrollo de la infraestructura nacional. Su gobierno impulsó numerosas obras públicas en todo el país, con especial atención en Colón, una ciudad estratégica por su cercanía al Canal de Panamá y su papel como puerto comercial.
El edificio contaba con dos plantas y una terraza techada, la cual era utilizada para ensayos de la Banda de Música, reuniones oficiales, actividades culturales y bailes populares. Su arquitectura reflejaba el estilo funcional de la época, con detalles coloniales y estructura reforzada, adecuada para albergar equipos pesados y personal en constante movimiento.
En la planta baja se encontraban los vehículos de extinción de incendios, así como el equipo esencial para las emergencias: mangueras, garfios, escaleras y boquillas. También funcionaban allí un taller de mantenimiento y una oficina de control, que coordinaba las operaciones cotidianas del cuartel.
En el primer piso estaban ubicadas las oficinas de mando, entre ellas las del Comandante Primer Jefe, la Sala de la Junta de Oficiales, el Mayor, así como la sala de descanso de la Guardia Permanente. Uno de los avances más destacados fue la instalación del Sistema de Alarma de Incendios, inaugurado el 1 de mayo de 1923, que operaba con treinta cajillas eléctricas distribuidas en puntos estratégicos de la ciudad. Al activarse mediante una manivela protegida por un cristal, el sistema enviaba una señal directa al cuartel para una respuesta inmediata. Este mecanismo representó un gran avance para la época y convirtió a Colón en una de las ciudades panameñas más organizadas en materia de respuesta a emergencias.
En 1948, el Cuerpo de Bomberos se trasladó a una nueva sede más moderna, ubicada en otro punto estratégico de la ciudad, que continúa operativa hasta la actualidad. Tras esta mudanza, el edificio fue ocupado por la Policía Secreta Nacional, un órgano de seguridad del Estado que operó allí hasta 1961, año en que se estableció el Departamento Nacional de Investigaciones, como parte de un proceso de reorganización institucional en el país.
Este cuartel no solo fue un bastión contra los incendios, sino también un centro de convivencia ciudadana y desarrollo cultural. Muchos colonenses lo recuerdan con afecto por los desfiles, conciertos y actividades que allí se realizaban.
Hoy, aunque el edificio ya no cumple su función original, forma parte de la memoria histórica de Colón, una ciudad con profundas raíces en la historia del desarrollo del Istmo y en la consolidación de los servicios públicos panameños.
Luis J. Ceballos M.
Investigador Historiográfico


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