
Las caras de la Ciudad de Colón
Este edificio, con más de 110 años de antigüedad, ha sido testigo de múltiples transformaciones en el corazón de la ciudad de Colón. Originalmente concebido para albergar oficinas privadas, clínicas dentales, agencias de viajes, tiendas comerciales y residencias particulares, su historia refleja el dinamismo económico y social de la región.

En su planta baja funcionaron durante años negocios emblemáticos. Destaca la reconocida tienda I.L. Maduro, especializada en artículos importados de Europa; la Joyería Suiza, propiedad del señor Charles Perret, excomandante y primer jefe del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Colón; y la Agencia de Viajes de Pan American World Airways (Pan Am), símbolo del auge del transporte aéreo en el siglo XX.
Uno de los establecimientos más singulares fue la Barbería Frank, atendida por la única mujer estilista panameña en la República de Panamá entre 1950 y 1990. En una época en la que las barberías eran dominadas por hombres, ella rompió esquemas ofreciendo cortes para niños a B/.0.25 y para adultos a B/.0.50, trabajando incluso en horarios nocturnos.
Hoy día, el edificio pertenece a un ciudadano de origen hindú, quien ha dedicado cerca de una década a su restauración. Actualmente, alberga la sede principal del Sistema Penal Acusativo del Órgano Judicial de Panamá, gracias a la gestión del Magistrado Presidente de la Honorable Corte Suprema de Justicia, el Dr. José Ayú Prado, oriundo de la ciudad de Colón.
Este inmueble forma parte de las más de 50 joyas arquitectónicas reconocidas como patrimonio histórico de la provincia de Colón por la Oficina Nacional de Patrimonio Histórico de Panamá.
Bibliografía consultada:
El Colón de Ayer 1926-1950, Max Salabarría Patiño, Imprenta Bárcenas, 1994.
Luis J. Ceballos M., Investigador Historiográfico, julio 2025.


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