
Kelly’s Bar: el glamur de los clubes nocturnos selectos en la historia de Panamá y Colón
Semblanza histórica
Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, una visionaria promotora de espectáculos llamada Mami Lee Kelly alquiló locales comerciales para impulsar su actividad artística. Frente a la Plaza 5 de Mayo en Ciudad de Panamá, inauguró el célebre Cabaret American, un centro nocturno que ofrecía espectáculos con artistas, cuerpos de baile, orquestas en vivo, juegos de azar y una cafetería, todo dirigido a una audiencia selecta.
Corrían los años veinte, época de auge del espectáculo nocturno en Panamá y Colón. El cabaret pronto se convirtió en punto de encuentro de comerciantes, políticos, oficiales de la Marina estadounidense estacionados en la Zona del Canal, y empresarios tanto nacionales como extranjeros.
Impulsada por el éxito y siguiendo el ejemplo de ciudades como La Habana, París, Madrid y Nueva York, Mami Lee Kelly inauguró un nuevo establecimiento en Colón. Este fue conocido como «el cabaret con calles» por la gran cantidad de centros de diversión que surgieron en la zona. El nuevo local ofrecía un ambiente más exclusivo para oficiales del US Army y US Navy, así como para comerciantes vinculados a la Zona del Canal.
El nacimiento de los Kelly’s Bar
El nuevo club fue bautizado como «Kelly’s Bar», y contaba con una elegante sala de baile, restaurante, área de juegos de azar y una orquesta permanente conformada por músicos norteamericanos procedentes del Cabaret Atlantic Night Club.
Ubicado en la calle Décima, entre las avenidas Del Frente y Balboa, frente al actual Banco General, el acceso al Kelly’s Bar era exclusivamente por invitación. Esta práctica de exclusividad también se aplicaba a otros clubes de prestigio como el Silver Spray Night Club (posteriormente Club La Conga), The Stranger Club y The Cristóbal Yacht Club.
El Silver Spray fue posteriormente vendido y rebautizado como Ciro’s Night Club, mientras que el American Cabaret de Panamá también cambió de nombre a Kelly’s Bar Night Club. Posteriormente, por mandato del presidente Arnulfo Arias y en cumplimiento de la Constitución de 1941 que protegía el uso del idioma castellano, el local fue renombrado como «Tierra Feliz», eliminando así el anglicismo «Happyland».
Sitio predilecto de artistas y orquestas
Tanto en Panamá como en Colón, Kelly’s Bar fue escenario de espectáculos memorables con artistas y orquestas de renombre internacional. A finales de los años cuarenta y durante la década de los cincuenta, los locales y la franquicia fueron vendidos, marcando el cierre de una etapa dorada del entretenimiento nocturno.
Una época de estilo y elegancia
Durante aquellas décadas, panameños y extranjeros asistían con vestimenta formal a cabarets, salas de baile, restaurantes, eventos de boxeo, carnavales y efemérides patrias, así como a celebraciones extranjeras como el 4, 14 y 20 de julio, en honor a Estados Unidos, Francia y Colombia, respectivamente.
La formalidad era el sello de una época de buen gusto y refinamiento en la vida nocturna.
Tiempos actuales
Hoy en día, los cabarets tradicionales y las veladas formales han desaparecido casi por completo. La cultura del entretenimiento ha cambiado profundamente, dando paso a espectáculos con artistas nacionales e internacionales en ambientes más informales. La vestimenta ligera ha reemplazado la etiqueta formal, reflejo de nuevas influencias culturales y de una transformación generacional.
Bibliografía consultada
- La verdad sobre Colón — Enma Carolina Salabarría Patiño, Max Salabarría Patiño (1975)
- La ciudad de Colón en los predios de la historia — Max Salabarría Patiño, Editorial Chen
- La ciudad de Colón y la Costa de Oro — Ernesto De Jesús Castillero Reyes, Imprenta La Academia
- A la ciudad centenaria — Rubén Darío Carles Oberto, Imprenta Nacional
Testimonios orales
Luis Ernesto Celis Genetau
Delia María Estrada
Luis J. Ceballos M., Investigador historiográfico


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