
Desde los albores de la República en 1903, el Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá se convirtió en el epicentro político, administrativo y simbólico de la nación. Este sector, declarado posteriormente Patrimonio Histórico de la Humanidad por la UNESCO, albergó las principales instituciones del nuevo Estado, siendo testigo de la consolidación de los poderes públicos.
La primera sede de la Asamblea Nacional fue el salón parroquial de la Iglesia de San Francisco, ubicado frente al Teatro Nacional. Allí se celebraron las sesiones de la Asamblea Constituyente de 1904, que redactó la primera Constitución de la República de Panamá.
La segunda sede se estableció tras la organización oficial del Estado panameño el 1 de septiembre de 1906, bajo la presidencia de Don Tomás Arias, del desaparecido Partido Conservador. La Asamblea funcionó en esta etapa inicial dentro del contexto de una joven república que buscaba definir sus estructuras institucionales.
Con la construcción del Palacio Nacional, antigua sede del Ministerio de Gobierno y Justicia, la Asamblea se trasladó al segundo piso de ese edificio. Desde allí se iniciaron formalmente las labores legislativas, centradas en la aprobación de leyes y códigos fundamentales para organizar la vida republicana.
En 1934, una nueva etapa inició con la conclusión del Palacio de la Corte Suprema de Justicia, cuya moderna arquitectura respondía a la necesidad de consolidar físicamente las instituciones del Estado. El auditorio de este edificio acogió a los 25 diputados de la época, quienes ocuparon curules de madera de caoba nacional talladas al estilo renacentista europeo.
El diseño del edificio incluía una torre de oficinas, un amplio recinto con graderías, tarima para la directiva, salas de reuniones, cafetería, depósitos, estacionamientos y una fuente iluminada que embellecía las noches del Casco Antiguo. Esta fue la sede legislativa hasta 1956, durante la administración del presidente Ricardo Manuel Arias Espinosa (1955–1956).
Desde entonces, el edificio —bautizado como Palacio Justo Arosemena, en honor al jurista y prócer panameño— continúa siendo la sede oficial del Órgano Legislativo, hoy conformado por 71 diputados.
El Casco Antiguo como corazón político
El Casco Antiguo no solo albergó al Legislativo. También fue sede del Poder Judicial y de varias oficinas del Ejecutivo, consolidándose como el núcleo gubernamental del país durante gran parte del siglo XX. Este entorno histórico no solo ofrecía una infraestructura institucional, sino también un símbolo de continuidad y soberanía, justo en el centro del primer trazado urbano de la ciudad capital.
Su arquitectura ecléctica, sus plazas históricas y sus monumentos han acompañado las decisiones más trascendentales de la vida nacional, desde la independencia de Colombia hasta debates fundamentales sobre democracia, reformas constitucionales y derechos civiles.
Hoy, aunque muchas instituciones se han trasladado a otras áreas, el Casco Antiguo mantiene su valor como símbolo de la identidad republicana y escenario de momentos clave de la historia panameña.
Bibliografía Consultada
Apuntes Históricos sobre el Panamá Republicano
Celestino Andrés Arauz
Patricia Pizzurno Geloz
Editorial Manfer
Luis J. Ceballos M.
Investigador Historiográfico
Junio, 2025

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