
El Bazar Egipciano estuvo ubicado en la calle Octava, frente a la Estación Atlántica de Pasajeros, en la Avenida del Frente, un punto neurálgico de la ciudad de Colón y parte de la infraestructura de la Panama Railroad Company.
Este establecimiento se destacó por ofrecer una amplia variedad de artículos importados de Oriente, tales como sedas, perfumería, bisutería, adornos y otros productos diversos, que cautivaban tanto a los residentes como a los turistas. Con el paso de los años, especialmente en la década de 1930, los propietarios del Bazar Egipciano adaptaron su oferta para satisfacer las demandas de los visitantes frecuentes de la ciudad, incorporando atuendos y souvenirs para los turistas que transitaban por la ciudad de Colón.
En la década de 1940, debido a los estragos causados por el devastador incendio del 13 de abril de 1940, el local fue vendido a la Casa de Mueblería La Luna, con el propósito de ampliar la oferta de muebles a bajo costo, un servicio muy requerido por la población en ese momento.
Hacia 1969, en ese mismo local, funcionó la primera sede de la compañía Talleres Industriales, un testimonio de la evolución comercial y empresarial de la ciudad.
El Bazar Egipciano fue más que un simple establecimiento comercial; fue un reflejo de la interacción cultural y el dinamismo económico de Colón en varias décadas del siglo XX, un lugar que marcó la memoria colectiva de los colonenses y los viajeros que transitaban por la ciudad.
Información Adicional:
Durante la primera mitad del siglo XX, Colón fue un centro de intercambio comercial clave debido a su ubicación estratégica en el Canal de Panamá. La llegada de turistas, empleados de la construcción del canal, y comerciantes internacionales, permitió que muchos negocios, como el Bazar Egipciano, prosperaran al ofrecer productos y artículos que representaban la conexión con otras culturas y regiones del mundo. El incendio de 1940 fue un punto de inflexión para muchos comercios de la ciudad, pero también fue un testimonio de la resiliencia de los empresarios locales que supieron adaptarse a las circunstancias difíciles de la época.
✍ Luis J. Ceballos M.
Investigador Historiográfico
Marzo, 2025


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