
El Copacabana Night Club (posteriormente Club 61 Night Club), y el Teatro Strand en 1943
Estos centros de diversión de excelencia especial fueron para los colonenses de gustos exigentes sus lugares favoritos de diversión.
El Club Copacabana Night Club
Fue un Cabaré de prestigio por sus espectaculares programas artísticos que incluían su cuerpo de ballet, orquesta de planta, que deleitaba con dos espectáculos nocturnos diarios.
También su amplio bar y restaurante, su sección de juegos de azar permita una velada alegre y tranquila para sus múltiples visitantes nacionales y extranjeros entre éstos los miembros de la US. ARMY y la US. NAVY de norteamericana quienes eran asiduos clientes.
Este local de diversión fue posteriormente vendido a Don Fernando y Rodolfo Tom quienes furgón transformando en el famoso » Club 61 Night Club» en los inicios de la década del 60 del pasado siglo XX, el cual renovó toda su decoración e iluminación nocturna en su interior y la atención a la clientela.
El Teatro Strand
Su construcción se remonta a los inicios de la primera década del siglo XX, cuyos materiales provenientes del extranjero fueron financiados por el empresario norteamericano J.H. Wilkoc
Es uno de los primeros Teatros construidos en la Ciudad de Colón. Su decoración interior fue muy parecida al Teatro Sara Bernardt. Sus alfombrado, cortinas, palcos y foso de orquestas, escenario con sud fondos enrollables permitieron las primeras exhibiciones de corto y largometrajes sin sonoridad, hicieron de sus funciones la primera sala de cine mudo de la República de Panamá.
Para la década de los años sesenta del pasado siglo XX, fue adquirido por el empresario de origen judío de la zona central de Europa de apellido Fux, quien cambió el nombre a Teatro Lido, emulando al Teatro Lido de París, Francia, quien instaló un moderno equipo de proyección cinematográfica, un nuevo sistema de sonido siguiendo los estándares mundiales del mercado en Tecnicolor.
Fue un Teatro de Lujo, escenario de eventos culturales y académicos como de estrenos cinematográficos denominados » Premier “en donde los espectadores asistían en traje formal (saco y corbata los caballeros, y las damas en vestidos de lujosa modistería) haciendo del cine un momento de recreación de fino gusto en la Ciudad de Colón.
Para finales de la década del 80 del siglo XX, sus propietarios cerraron sus puertas ante la llegada de los famosos Clubes de Videos con su sistema de alquiler de películas a muy bajo costo al público.
Bibliografía
La Ciudad de Colón en los predios de República
Max Salabarria Patiño
Editorial Chen
Año 2002
El Libro de Oro de Colón
Angel Ramos
J.P. Villani Alandete
Imprenta La Academia
Año 1944
Testimonios Orales:
Julia Melida, Quezada
Luis Ernesto Celis
Ernesto Tito Celis
Luis J. Ceballos M.
Investigador Historiográfico
Septiembre, 2024

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